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El viaje de Chihiro o Spirited away (2001) de Hayao Miyazaki

Por: Sofía Cabeza



Película que ganó el premio Óscar a mejor película animada en el 2002, venciendo a grandes productoras como Disney y Century Fox, ha ganado un espacio en la historia del cine y en el corazón de los cinéfilos. Como en la mayoría de las películas de Hayao Miyazaki, la protagonista es una mujer, una niña de diez años que debe rescatar a sus padres, que fueron convertidos en cerdos, en un mundo espiritual donde la magia gobierna el lugar; siendo un viaje de crecimiento, maduración y autodescubrimiento.


Si nos ponemos a analizarla desde el punto de vista de la animación, es completamente diferente a las películas anteriores de Hayao Miyazaki donde se daba más relevancia a la historia y el diálogo, utilizando la animación como herramienta para transmitirla. En ésta, la animación es la que nos transporta y nos relata la historia, los detalles que están presentes complementan la historia. Es visualmente una experiencia reconfortante el ver cada escena de la película; uno recuerda la sensación de ver dibujos animados cuando era niño.


En cuánto al mensaje que deja, pude notar un cambio desde la primera vez que la vi cuando era una niña a la última vez que la vi, ya a los 22 años, y que probablemente dentro de unos años cambie. Cuando era niña admiraba el coraje que tenía Chihiro y tenía el miedo de perder a mis padres pues tendría que enfrentar a Yubaba.

Ahora me doy cuenta de que quienes tenemos miedo de lo desconocido y los que juzgamos a los demás somos los adultos y es algo que queda marcado en la película. Chihiro desafió a Yubaba, algo que ningún otro habría considerado hacer. Además de que en ningún momento juzgó a los habitantes de aquel mundo, retratando la inocencia que solo se tiene como niño. Queda aprender de ella a aventurarse a lo desconocido, tal vez con miedo, pero sin mirar atrás y enfrentando lo que se ponga de frente.


El amor también está presente en la película, solo que no en la manera romántica que estamos acostumbrados a ver y buscar. Está el amor familiar que tiene Chihiro por sus padres, el amor philia que siente Lin por Chihiro y luego está el amor que Chihiro siente por Haku. Varios les gustan proponer que se trata de un amor romántico lo que mueve a Chihiro a aventarse un viaje sin boleto de regreso para salvar a Haku. Unidos tal vez por el destino, Chihiro solo pensaba en salvar a la única persona que la ayudó, la cuidó y le explicó el funcionamiento del mundo como un hermano mayor. Un amor tan humano que los habitantes de ese mundo no podían comprender o que al estar bajo el yugo de Yubaba habían olvidado.

Finalmente me gustaría rescatar una frase de la película: “Antes había un tren de regreso, pero ahora es de un solo sentido. ¿Aún quieres ir?”. Para mi es una alusión a la vida y a crecer pues el tiempo pasa y no hay retorno, vamos a delante sin saber que nos vamos a encontrar y dejamos atrás lo que conocemos y que es cálido. Las veces que hemos estado en la bifurcación de dos caminos con la decisión en nuestras manos y muchas veces esa decisión marcará nuestra vida para siempre.




 

agosto 2021

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