top of page

Ghost in the Shell

octubre 2020



“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto rayos "C" brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán…en el tiempo…como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”.

Diálogo icónico de un replicante rebelde, sus últimas palabras de aliento, la máxima incomprensión del valor de la vida, aquel que se opone a la resistencia humana, sobrevivencia e instinto de autodestrucción. Todo esto y más, expresa categóricamente la obra capital por excelencia: Blade Runner; basada en la novela de Philip K Dick y dirigida por el director inglés Ridley Scott.


Ghost in the Shell, es una película de animé dirigida por Mamoru Oshii basada en la manga homónima, estrenada en Japón en 1995, convirtiéndose rápidamente en un ícono cinematográfico del Cyberpunk.


En un futuro próximo, relata las aventuras de la sección 9 en la búsqueda de un misterioso pirata informático: Pupett Master (titiritero) que busca controlar el sistema cibernético a través de la manipulación de los recuerdos de los seres humanos.


Su creador Mamoru Oshii, que ya era famoso con sus historias filosóficas orientales, también poseía gran conocimiento acerca de la filosofía griega y cristiana. Experimentó desde muy joven con cortometrajes en 16 mm. antes de pasar al campo profesional en la Universidad Gakugei en la ciudad de Tokiota.


El largometraje obtuvo su consagración con “Dallos”, OVA que le valió importantes candidaturas a la Palma de Oro y el León de Oro en el festival de Venecia. Obra oscura e inquietante que dejaba ver trazos autorales de lo que será su trabajo, a través de una narrativa modélica y composición filosófica, y la introducción al subgénero Cyberpunk.


Indudablemente, Ghost in the Shell es un filme compuesto y estético, tomando elementos básicos del cine Noir y elementos puros con el uso de la paleta de colores: luces neón y una mezcla de tonos superficiales, estéticos y profundos, donde muestra íntimamente la miseria marcada en cada uno de los escenarios de la obra.



El director del filme contaba con elementos necesarios para la creación del presente animé, marcado por tendencias expresivas y objetivas del Cyberpunk. Todo nace a partir de las novelas policiacas y de fácil acceso para el gremio obrero de una sociedad posguerra, con personajes y héroes lúgubres que luchaban contra la injusticia. Con el tiempo adquiere relevancia con el nacimiento del expresionismo alemán, corriente vanguardista que tiene marcada influencia en la pintura, literatura, y principalmente en el cine. Por otro lado, toma elementos propios del Tenebrismo Barroco, donde su mayor característica son las pinturas con contrastes claroscuros y una marcada iluminación diagonal subterránea que les permitía expresar sombras descompuestas, colores oscuros y rostros con expresiones desoladoras, un claro ejemplo observado en las pinturas de Caravaggio.


Toda esa mezcla de elementos artísticos como la pintura y la literatura, trazan el camino de las ideas distópicas ya conocidas en la literatura de George Orwell y Aldous Huxley, y a través de la narrativa, son los personajes que cuestionan la realidad y el yugo de una clase dominante, al mismo tiempo que su origen en un mundo decadente y sin libertades. A través del tiempo, se gesta un movimiento literario a principios de la década de los 80´s donde sus máximos exponentes serán Bruce Stearling y William Gibson, todo ello, emerge como antecedente de la obra maestra de Ridley Scott: Blade Runner, obra capital el género.


El guion en Ghost in the Shell es totalmente modélico, bajo reglas estrictas del subgénero, con elementos primarios; una alta calidad visual y expresiva. El inicio de la filmografía surge como punto de quiebre que representa la fusión de la estructura humana con la máquina, es decir, el concepto ciborg. Muestra sistemáticamente primeros planos, donde los rostros de los protagonistas son inexpresivos, la paleta de colores es extraordinario y juega un papel determinante de la animación porque muestra la miseria, rasgo univalente de la distopia. Por otro lado, la banda sonora es alucinante y se mezcla pasivamente de manera exquisita con el desarrollo de la narrativa.


A lo largo del filme se observan ciertas referencias artísticas y cinematográficas, con planos generales y una maestría en la composición de la fotografía, esquematizado a través del conflicto entre un hacker y una corporación gubernamental que controla un mundo apocalíptico sin moral, y al mismo tiempo visualiza una sociedad oprimida donde el hombre ya no tiene importancia alguna.


Puppet Master es el centro del argumento, quien en su búsqueda de la elevación de conciencia máxima se encontrará con la mayor Motoko Kusanagi, quien a través de ella, buscara la fusión para lograr un ser perfecto capaz de adentrarse en un mundo idílico de las redes informáticas. Sin embargo, a través de la narrativa, el espectador puede notar ciertas referencias de culto fascinantes que exploran de manera suprema, el existencialismo a través del racionamiento, clara referencia a la filosofía de Rene Descartes.


Por otro lado, se cuestiona la abstracción del pensamiento, el proceso de ideas y el concepto de la memoria a través de los recuerdos, con una filosofía compleja, referenciada en escrituras bíblicas y griegas a partir de la combinación alma-espíritu a través de impulsos eléctricos, dicho de otra manera, conexiones neuronales. Es interesante, el manejo irracional de la tecnología en la autodestrucción de la humanidad, con su carente sentido de razón, en busca del control social opta por la creación de una inteligencia artificial perfeccionada, elementos básicos de una existencia que ya no es vigente, que pide a gritos la llama de la extinción, un grito de desesperación, un alarde de arrogancia y cobardía. Por otro lado, se pueden apreciar conceptos abstractos sobre la fenomenología de la razón de Hegel que cuestiona la razón y su importancia esquemática del espíritu de la mente y su cambio constante como lo único estable.


No obstante, el punto medular del filme es el concepto de una evolución compuesta por la mente desde un estado puro, acerca de la elevación o el estado de conciencia superior, tal como lo pensaba Nietzsche y su modelo acerca del “superhombre” donde hay una liberación del valor moral.


Finalmente se percibe un estudio estético de los elementos en la animación a través de fundamentos prácticos y teóricos, con escenarios propios de ciudades japonesas, aquellos edificios altos, contaminación ambiental, atmósferas sombrías y lagos contaminados con desechos tóxicos manejados de manera perfecta con planos en picada y planos holandeses.


Es sin duda una obra maestra del género de ciencia ficción, con un guion bien trabajado y una animación en su más alto grado artístico. Una obra de culto que, sin duda, ha dejado una huella indeleble en la historia de la animación y con marcadas referencias en obras completamente innovadoras como la visionaria Matrix y Blade Runner 2049 de Denisse Villeneuve.

 

Interlatencias Revista

Comments


  • Blanco Icono de Spotify
bottom of page